26/1/09

Semana del 19 al 25 de enero

1. Mr. Arkadin. Ahora la versión cinematográfica. Welles lanzado a fondo con la experimentación camarográfica, con la velocidad, con la confusión, la profusión, el barroco narrativo y estético, en los límites de lo onírico y de la locura. Una película que agota incluso a los espectadores familiarizados con Welles, y que demuestra, una vez más, que aún se ha dicho muy poco sobre su cine, que aún no se le hace justicia.
2. I´m not There, de Todd Haynes. Una película injustamente infravalorada el año pasado. Se merecía mucho más que las nominaciones a Cate Blanchett. Las decisiones de Haynes (en el reparto, en la edición, en el guión, en la fotografía) son arriesgadas y algunas presienten la genialidad. El homenaje no es sólo para Dylan, tambien para Fellini, Peckinpah, Malick. La secuencia de Billy the Kid en halloween es ya suficiente para amar la película.
3. El libro sobre Antonioni que editan Seymour Chatman y Paul Duncan. Completo, equilibrado, inteligente, y sin devaneos hippies, tan propios de los seguidores de Antonioni.
4. IPod Nano. (Otro gadget vergonzante).
5. Metido hasta el cuello en el estudio de la historia del diseño de modas, he encontrado imágenes muy bellas, que no me esperaba, e incluso un par de buenas frases y hasta de buenas ideas.

19/1/09

Semana del 12 al 18 de enero

1. Monica Vitti. Y claro, con ella, Antonioni. Si Desierto Rojo es una excelente película (y lo es) no se debe sólo al genio de Antonioni, sino a la presencia enigmática y fatal de Vitti. La escena en que le reprocha a Richard Harris no haberle ayudado a entender lo trágico de la vida es cine puro, perfecto, irreprochable.
2. Norman Mailer, otra vez (creo recordar que alguna vez alabé aquí sus descripciones de Chicago); esta vez como analista político (analista de caracteres políticos): el más supicaz, desconfiado, agudo, cruel y detallista de todos. Su retrato de Nixon en una de las crónicas recogidas en América es de antología, al mismo tiempo, para la ciencia política y para la literatura.
3. Hermano Cerdo (http://hermanocerdo.anarchyweb.org/), la autodenominada revista de literatura y artes marciales. Aunque la había visto citada en el blog de Vila-Matas, no fue sino hasta esta semana, revisando el de Fernando Afanador, que decidí revisarla bien. Me hice fanático de inmediato.
4. El Rock Garden, recomendación de Fernando que resultó en cinco litros de muy buena cerveza negra y la primera borrachera importante del año, con Diana y David.
5. La reactivación de la adrenalina laboral que, pese al acné causado por el estrés, tiene, de cualquier modo, su encanto.

12/1/09

Semana del 5 al 11 de enero

1. Mefisto, la novela de Klaus Mann en la que se basó la monumental película de István Szabó. La escritura de Mann tiene una fuerza sorprendente; la novela es enérgica, violenta, avasalladora. Sigo pensando que el personaje de Hendrik Hofgen es el mejor ejemplo que conozco del éxito inmoral y la contradicción.
2. Vicky Cristina Barcelona. Allen ha encontrado, a sus 73 años, el equilibrio perfecto en una comedia digamos que "romántica", sin pasarse al drama de Husbands and Wives (pero conservando el guión que se cierra en un círculo perfecto), ni quedarse en la complicación tópica de lios amorosos. De hecho, es dificil decir con seguridad que V.C.B sea una comedia. Por otra parte, me he enamorado de Rebecca Hall.
3. El desierto de los tártaros, la película de Valerio Zurlini basada en la genial novela de Dino Buzzati. La película hace justicia a la capacidad sugestiva de la historia del teniente Drogo, fortaleciendo, además, el tono melancólico de la novela, con una fotografía digna de John Ford.
(La novela es de 1940, lo que hace sospechar que Beckett sacó de allí la idea para Esperando a Godot, de 1952)
4. Extraña forma de vida. Una de las pocas novelas de Vila-Matas que no había leído aún. Tal vez, la más "redonda" de sus novelas. Como siempre robando, esta vez de Peter Handke, de La tarde de un escritor; bien robado, claro.
5. GeoChallenge. Otro juego de facebook que rápidamente se hizo un vicio. Por hoy soy un pirata de 15.000 puntos.

4/1/09

Semana del 29 diciembre al 4 de enero

1. Año Nuevo. (A ver).
2. Reunión de fin de año con los Montenegro en Tibirita. Ritual: todos los juegos de mesa posibles (apuestas), caminata clásica del primero de enero, mucha carne, buen humor, la sensanción de que el tiempo no ha pasado en los últimos veinte años.
3. Sidney Bechet. Oyendo mucho jazz swing y jazz de New Orleans, todavía bajo la influencia del libro de Lax sobre Allen, caí redondo en la música de Bechet. Imposible no considerar Lastic, por ejemplo, como una de mis 20 canciones preferidas (aunque sé que en esta lista de 20 hay por lo menos 100).
4. Lord Jim. Tratando de adelantarme en "clásicos imprescindibles", y digamos que por consejo de Bellow, leí la que se supone la obra capital de Conrad. El ejercicio de la biografía moral de Jim es extenuante, pero, con un poco de juicio, gratificante. Este es el Conrad más dificil que he leído (más aún que en El corazón de las tinieblas), pero me ha ayudado a entender historias como la de Billy Bud, de Melville, que hasta ahora consideraba inexpugnables.
5. Por alguna razón he sentido nostalgía de ciertos clásicos noventeros y descubierto que algunos de ellos suenan mucho mejor hoy. Grupos como Semisonic, que recordaba sin mucho entusiasmo, por estos días suenan genial para mí.

29/12/08

Semana del 22 al 28 de diciembre

1. Las aventuras de Augie March, de Saul Bellow. Ya lo decía: las setecientas páginas de letra apretada de esta novela no tienen desperdicio. Es un monumento, en todo sentido. Una de las mejores novelas que he leido en mi vida. Quizá, la más humana y el mejor estudio del caracter de un personaje.
2. El propio Saul Bellow. Hay que leer y releer su texto de aceptación del premio Nobel: un ensayo literario (y sobre literatura) ejemplar; una defensa emotiva, erudita y contundente de la necesidad de la literatura.
3. Navidad con los Riveros. Ritual: los partidos de microfutbol y de baloncesto anuales, las cervezas con conversación sobre trabajos, hijos, fondos de pensiones, la piscina, el juego de Uno.
4. Jardín Botánico con mi hermana y mi papá. Vimos una iguana comiéndose una flor-pompón, extraños y amenazantes árboles amazónicos de mil ojos y melancólicos y hermosos cactos. Compré una mata de ají, lo que siempre está bien.
5. Scanner. O uno de esos aparatos que ahora llaman "multifuncional" (con impresora), pero que a mí me importa ahora como scanner. La sola idea de poder presentar en clase imágenes que no he conseguido en internet me emociona.

22/12/08

Semana del 15 al 21 de diciembre

1. El guardián entre el centeno. Totalmente justificado el mito. La novela es tan buena que soporta incluso la impotable traducción españoleta. La historia "simple" de un fin de semana del jóven Holden Caulfield tiene tanta o más fuerza que una buena película de Jarmusch (inevitable paralelo) y el arrastre narrativo más violento que he encontrado desde, digamos, Ampliación del campo de batalla, de Houellebecq. Conmovedora, intransigente, exigente, generosa, esta novela es merecidamente un monumento.
2. La noche, de Antonioni. Estoy empezando a aficionarme a Antonioni, después del impacto que significó The Passenger. Además de su bello aire resnaisano, La noche tiene el extraño mérito de hacer decidir a Vila-Matas hacerse escritor (según su propia confesión). Le ganó de lejos el pulso a Bertolucci, esta semana.
3. Double Indemnity, de Billy Wilder. Otro mito que se merece su lugar. Me encantan los diálogos de las películas de Wilder y Hitchcock, cargados de "sutiles ironías", réplicas geniales, sobreentendidos. El guión no cae en la trampa de su propio retorcimiento, y sabe en dónde detenerse. La actuación de Edward Robinson es increible. La escena final es absolutamente impagable.
4. Las aventuras de Augie March, de Saul Bellow. Esta novela seguramente va a repetir blog en las siguientes semanas (voy por la mitad), pero lo que llevo de su lectura no podía quedar impune. Bellow asciende de modo vertiginoso en mis listas mentales. El pulso con Salinger está muy fuerte: Holden Caulfield vs Augie March: dos modelos narrativos contrapuestos, dos personajes contrapuestos. Tal vez podría intentarse la historía contemporánea de la literatura gringa desde allí.
5. Sigo impresionado con las Conversaciones con Woody Allen, de Eric Lax. ¡La Biblia!

14/12/08

Semana del 9 al 14 de diciembre

1. Jornada de pintura (brocha gorda) con Sylvia y mis papás. Pared roja; conversaciones de viejos conocidos (desde dramas familiares hasta Magallanes). Todo muy amable, muy cálido, muy "seguro".
2. Sábado con Ivonne y David. Todo el paquete: campeonato mundial de películas, las excentricidades de John Huston, parqués (con tatuco virtual), ahorcado y, en el colmo, mímica.
3. El descubrimiento inesperado (como todo "descubrimiento", supongo) de Edgar Lee Masters: la Antología de Spoon River parece el referente directo de los Poemas de Sidney West, de Gelman, probablemente los dos mejores libros de poesía leídos este año .
4. Las Conversaciones con Woody Allen que Eric Lax editó cronológica y temáticamente en el intento (y logro) más panorámico que conozco de una poética cinematográfica de Allen. Brutal.
5. Alvaro de Campos; otra vez y siempre. Revisando a Pessoa (estoy en "modo poesía" nuevamente, lo que es genial) me encontré la Oda Triunfal. De verdad, dan ganas de salir a gritarla en la calle.

8/12/08

Semana del 1 al 8 de diciembre

1. The Passenger, de Michelangelo Antonioni. ¡Qué película! Increible la economía de medios de la dirección y la administración de la información del guión. La historia, tensada por la obsesión vilamatiana de la identidad (a lo Doctor Pasavento), tiene además la precisión de una buena trama policiaca. Imágenes como la de Locke/Robertson "volando" en el funicular, monólogos como el del hombre ciego que recupera la vista, y planos como el de la intrigante secuencia final, son impagables.
2. Being There, de Hal Ashby. Como un Bartleby con suerte, Chance es, al mismo tiempo, el subproducto, el heroe y el espejo de una sociedad ridiculamente mediatizada. Nadie queda bien parado en esta sátira despiadada.
3. Las Prosas Apátridas de Julio Ramón Ribeyro, que viene a unirse a la afortunada serie de aforistas que he leido este semestre, sin habérmelo propuesto: Lichtenberg, Schnitzler, Handke y, ahora, Ribeyro.
4. Reunión tragicómica de profesores.
5. Paseo botánico con mi papá, por los alrededores de la Virgilio Barco. Desde el urapán hasta el sietecueros, pasando por ene variedades de palma. Él caminó descalzo. Otra herencia: la sensibilidad frente a la naturaleza.

1/12/08

Semana del 24 al 30 de noviembre

1. ¡Vacaciones! Después de una semana de calificaciones vertiginosas, de malas noticias, de sobrecarga administrativa y, en suma, de mucha presión, finalmente han llegado las vacaciones, al menos de los trabajos más exigentes.
2. Seda, de Alessandro Baricco. Me lo habían anunciado y no lo creía del todo, aun cuando ya conocía a Baricco, y sabía que era genial: Seda es un relato perfecto, un modelo de concreción, de lenguaje, de imágenes poéticas, de estructura narrativa. Un milagro.
3. Days of Heaven, de Terrence Malick. Finalmente he visto la segunda película de Malick, la única que me hacía falta. Confirmado: Malick es mi director favorito, de lejos. Ahora, a esperar Tree of Life, que se estrena el siguiente año.
4. Los Falsificadores, de Stefan Ruzowitzky. Aunque el final es patético, el triangulo de personajes que forman Sorowitsch, Burger y Herzog es de un equilibrio dramático pasmoso. El primero encarna la contradicción, el segundo la resistencia, el tercero la resignación. La escena en casa de Herzog es antológica.
5. Florentino, el oso.

23/11/08

Semana del 17 al 23 de noviembre

1. María.
2. Mr. Arkadin, la novela de Orson Welles que providencialmente me encontré en la feria del parque Santander. ¡Qué escritor resultó ser Welles! Por supuesto, muy cinematográfico, pero no porque no logre "desprenderse" del lenguaje del cine, sino, precisamente, porque logra hacerlo literario.
3. El homenaje que Allen le hace a Welles en la secuencia final de Manhattan Murder Mistery: el mismo final de The Lady from Shanghai, pero al cubo. Genial.
4. Husbands and Wives, de Allen. La historia es capaz de encontrar un punto intermedio entre el retorcimiento de los caracteres y la verosimilitud de las situaciones. Se nota que es la referencia de Mike Nichols para Closer. Excelente la actuación de Sidney Pollack ("¡sube al puto auto!").
5. Repartija de tiempos completos en la Central. El Ámbito pasa de dos a cuatro. Una muestra un tanto inquietante de mi "poder" en la Carrera.