1. El parque High Line http://www.thehighline.org/ Un proyecto de renovación urbanística realmente arriesgado e inteligente: sobre las viejas vías del tren, en un sector industrial pauperizado, hacer nada menos que un parque, una alameda. Claro que el proyecto incluyó a arquitectos estrella del tipo Frank Gehry, lo que de un modo u otro atrae turistas. Me gustó mucho, sobre todo, el modo en que la gente se ha apropiado el parque; se reúnen y "toman el sol" rodeados de viejas bodegas.
2. La Roosevelt Avenue, en Queens. Caminar a lo largo de esta avenida es quizá la experiencia más "multicultural" de Nueva York (con lo que quiero decir que uno no ve un gringo por ningún lado; salvo tal vez policía). Hay una cuadra hindú, una vietnamita, una ecuatoriana, y el largo etcétera del llamado tercer mundo. Todo, en conjunto, sin embargo, es exactamente como el barrio El Restrepo en Bogotá.
3. El trabajo del estudiante de doctorado se resume en la obligación de leer innumerables artículos de revistas académicas, todos distintos en el "fondo" pero idénticos en la forma. Es el desierto estético. Por las noche leo literatura para contrarrestar. Esta semana leí una novela excelente y desconocida, Stoner, de John Williams. Tiene una atmósfera muy similar a la de Revolutionary road (y de hecho fue publicada por los mismos años, en 1965), y una prosa dura y minimalista que, pese a lo que parezca, no es nada fácil de lograr. Recomendada.
4. En Elmhurst me sorprendió muchísimo encontrar una librería abarrotada de libros usados, todos en español. Se llama El Barco de Papel. Si en Book Culture me sentía asistiendo al funeral de las librerías, aquí me sentí como un arqueólogo frente a las ruinas de una civilización desaparecida. Agradecí mucho el esfuerzo que hacen sus dueños por mantener aquí un sitio como ese, visiblemente un mal negocio.
5. Me encanta el modo en que aparecen los libros usados, en un estante viejo, después de viajar misteriosamente por el mundo, dibujando la biografía de sus anteriores dueños y lectores. Sólo la venta de libros usados da lugar a historias como la de Arturo, que compró por casualidad, 40 años después, un libro que había leído en su adolescencia y del que había perdido el rastro: estaba marcado con su nombre.
Un registro semanal de cinco cosas que me gustaron y que espero que le gusten a otros también.
4/3/12
Semana del 27 de febrero al 4 de marzo
27/2/12
Semana del 20 al 26 de febrero
1. La música. No importa mucho qué música, siempre que haga parte de esa inmensa selección que uno va haciendo y asociando sin casi notarlo con todo lo que es importante en su vida. Si uno toma al azar la música que ha ido reuniendo por gusto, va encontrando fragmentos del pasado que da gusto repasar como fotos viejas.
2. La estación Grand Central. Probablemente el sitio más grabado y fotografiado aquí, con buenas razones. Al mismo tiempo un triste recordatorio de que hubo varias estaciones similares y ya fueron "modernizadas". En uno de sus pabellones hay una especie de plaza de mercado internacional alucinante por la extravagante variedad de cosas.
3. Slow man, de J. M. Coetzee. Excelente novela. Empieza tan directa y claramente que uno siente que ya no puede ir a ningún lado, pero va tomando, sutilmente, sin grandes giros, dimensiones inesperadas. Hay que seguir leyendo a Coetzee, parece.
4. The radical camera, una exposición de fotografía en el museo judío. Se trataba de imágenes de la vida cotidiana de Nueva York hace casi un siglo, y ante muchas de ellas me quedé pasmado ante la capacidad de evocación de una fotografía. Curiosamente encontré después este pasaje de Coetzee, que expresa muy bien lo que quiero decir: "Because just possibly this image before them, this distribution of particles of silver that records the way the sunlight fell, one day in 1855, on the faces of two long-dead Irishwomen, an image in whose making he, the little boy from Lourdes, had no part and in which Drago, son of Dubrovnik, has had no part either, may, like a mystical charm -I was here, I lived, I suffered- have the power to draw them together."
5. La edición dominical del New York Times. Es un mamotreto descomunal, de varios kilos, con todo tipo de separatas y revistas anexas, con una cantidad de buenos artículos, crónicas, reseñas y hasta ensayos. En la edición de este domingo había, por poner cualquier ejemplo, una crónica de Paul Theroux sobre la frontera en Nogales, México, que fácilmente aparecería en un libro del propio Theroux por un buen precio.
2. La estación Grand Central. Probablemente el sitio más grabado y fotografiado aquí, con buenas razones. Al mismo tiempo un triste recordatorio de que hubo varias estaciones similares y ya fueron "modernizadas". En uno de sus pabellones hay una especie de plaza de mercado internacional alucinante por la extravagante variedad de cosas.
3. Slow man, de J. M. Coetzee. Excelente novela. Empieza tan directa y claramente que uno siente que ya no puede ir a ningún lado, pero va tomando, sutilmente, sin grandes giros, dimensiones inesperadas. Hay que seguir leyendo a Coetzee, parece.
4. The radical camera, una exposición de fotografía en el museo judío. Se trataba de imágenes de la vida cotidiana de Nueva York hace casi un siglo, y ante muchas de ellas me quedé pasmado ante la capacidad de evocación de una fotografía. Curiosamente encontré después este pasaje de Coetzee, que expresa muy bien lo que quiero decir: "Because just possibly this image before them, this distribution of particles of silver that records the way the sunlight fell, one day in 1855, on the faces of two long-dead Irishwomen, an image in whose making he, the little boy from Lourdes, had no part and in which Drago, son of Dubrovnik, has had no part either, may, like a mystical charm -I was here, I lived, I suffered- have the power to draw them together."
5. La edición dominical del New York Times. Es un mamotreto descomunal, de varios kilos, con todo tipo de separatas y revistas anexas, con una cantidad de buenos artículos, crónicas, reseñas y hasta ensayos. En la edición de este domingo había, por poner cualquier ejemplo, una crónica de Paul Theroux sobre la frontera en Nogales, México, que fácilmente aparecería en un libro del propio Theroux por un buen precio.
Etiquetas:
Imagen,
Literatura,
Lugares,
Música
19/2/12
Semana del 13 al 19 de febrero
1. El MoMA. Muchísimo mejor que el Guggenheim. No es muy grande, pero como ha impuesto de algún modo el canon artístico de los últimos cien años, uno encuentra ahí todo lo que le habían dicho que era importante. Desde la rueda de bicicleta de Duchamp (ante la cual, por supuesto, me arrodillé) hasta la serie de "un millón de años" de On Kawara, pasando por lo que se les ocurra.
PD: hay que decir que en todo caso ningún museo de esta ciudad le llega a los tobillos al MET, al que pienso ir todos los domingos sin falta.
2. En el MoMA, y gracias sobre todo a este bodegón http://bit.ly/wz0Tkf, ante el que detuve mi furia turística por casi 15 minutos, cambié de pintor preferido: era Matisse, ahora es Paul Cezzane. También encontré diseñador industrial favorito: Eva Zeisel: http://bit.ly/wUfkxG.
3. Debo admitir que me encantan las tiendas de los museos, puedo pasar tanto tiempo ahí como en el propio museo, si la tienda es buena. Y la del MoMa es muy buena: es evidente que diseñan los objetos que venden, que piensan mucho en ellos, no sólo ponen el logo en cualquier cosa. Por supuesto, todo es extravagantemente caro.
4. Es una pena pero Amazon acabó definitivamente con el negocio de las librerías aquí. Está Barnes & Noble, pero las librerías académicas desaparecieron y nos dejaron a los nerds sin el placer de ojear estantes. Solo sobrevivió una: Book Culture (112 con Amsterdam). Estuve allá y pasé horas sabiendo de algún modo que asistía a un funeral. Hasta compré varios libros que por supuesto son más baratos en Amazon. Otra cosa es que tampoco es nada común el bello negocio de la venta de libros usados, pero hay un sitio increible en la 45 con 5 llamado Book Off en el que unos japoneses se las han arreglado para vender cantidades de libros y discos usados a precios muy bajos (entre 15 dolares y 1 dolar).
5. The Descendants, de Alexander Payne http://www.imdb.com/title/tt1033575/. Al menos desde About Schmidt creo firmemente que Payne es uno de los mejores directores contemporáneos. Aquí logra hacer una película en la que George Clooney no sale nunca del plano y viste siempre camisas hawaianas y, pese a eso, no es una comedia romántica. Es una tragedia muy bien contada, con mucha sutileza; una historia sobre ese inmenso esfuerzo que hacemos ante la muerte, para comprenderla o lidiar con ella.
PD: hay que decir que en todo caso ningún museo de esta ciudad le llega a los tobillos al MET, al que pienso ir todos los domingos sin falta.
2. En el MoMA, y gracias sobre todo a este bodegón http://bit.ly/wz0Tkf, ante el que detuve mi furia turística por casi 15 minutos, cambié de pintor preferido: era Matisse, ahora es Paul Cezzane. También encontré diseñador industrial favorito: Eva Zeisel: http://bit.ly/wUfkxG.
3. Debo admitir que me encantan las tiendas de los museos, puedo pasar tanto tiempo ahí como en el propio museo, si la tienda es buena. Y la del MoMa es muy buena: es evidente que diseñan los objetos que venden, que piensan mucho en ellos, no sólo ponen el logo en cualquier cosa. Por supuesto, todo es extravagantemente caro.
4. Es una pena pero Amazon acabó definitivamente con el negocio de las librerías aquí. Está Barnes & Noble, pero las librerías académicas desaparecieron y nos dejaron a los nerds sin el placer de ojear estantes. Solo sobrevivió una: Book Culture (112 con Amsterdam). Estuve allá y pasé horas sabiendo de algún modo que asistía a un funeral. Hasta compré varios libros que por supuesto son más baratos en Amazon. Otra cosa es que tampoco es nada común el bello negocio de la venta de libros usados, pero hay un sitio increible en la 45 con 5 llamado Book Off en el que unos japoneses se las han arreglado para vender cantidades de libros y discos usados a precios muy bajos (entre 15 dolares y 1 dolar).
5. The Descendants, de Alexander Payne http://www.imdb.com/title/tt1033575/. Al menos desde About Schmidt creo firmemente que Payne es uno de los mejores directores contemporáneos. Aquí logra hacer una película en la que George Clooney no sale nunca del plano y viste siempre camisas hawaianas y, pese a eso, no es una comedia romántica. Es una tragedia muy bien contada, con mucha sutileza; una historia sobre ese inmenso esfuerzo que hacemos ante la muerte, para comprenderla o lidiar con ella.
12/2/12
Semana del 6 al 12 de febrero
1. Están celebrando cien años de la librería pública de NYC e hicieron una exposición de los objetos más importantes "adquiridos" por la biblioteca. Cualquier lista que yo intentara aquí sería en vano. A cada paso quedaba más asombrado del poder de "adquisición" de esta gente: primeras ediciones de TODO, manuscritos originales de TODO, objetos personales de TODOS. Parece mentira. El efecto de esta exuberancia es curioso: de algún modo prefería pensar en muchas cosas como ideas, verlas directamente me desilusionó un poco.
2. El edificio Stephen Schwarzman, sede central de la librería pública (son unas 50 sedes en la ciudad). En otra parte he dicho que mi edificio preferido aquí es el Chrysler pero debo retractarme. Digamos que mi "rascacielos" preferido es el Chrysler. Pero el edificio Schwarzman es, especialmente por dentro, tal vez el lugar más bonito que haya visto después de La Alhambra.
3. El Museo de Historia Natural. Tengo entendido que es el más visitado del mundo. Hay buenas razones, se cuidan muy bien de dar espectáculo. Si uno tiene un poco de paciencia también puede aprender un montón, pero hay que pasar al menos un día en cada sala, es inabarcable.
4. La catedral de San Juan el Divino (St. John the Divine, por si acaso). Entre todos los templos católicos que hay aquí (St. Peter, St. Paul, Trinity, para nombrar los más famosos), este es de lejos el más impresionante. Cuando entré estaba ensayando el coro: sentí como si todos los integrantes del coro se me pararan sobre el pecho.
5. El inevitable capítulo académico. Estoy realmente muy emocionado con los textos y autores que he ido conociendo. Podría dedicar un blog a eso (¿lo haré?). Por ahora me interesa registrar enfáticamente que he descubierto a mi antropólogo contemporáneo favorito: David Graeber. Lo conocí gracias a este genial artículo http://bit.ly/goqgGM y he seguido leyéndolo con cada vez más admiración y gusto. Fragments of an anarchist anthropology es simplemente una joya. Estoy empezando a recomendárselo a cualquiera en el negocio académico que se me cruce por delante.
2. El edificio Stephen Schwarzman, sede central de la librería pública (son unas 50 sedes en la ciudad). En otra parte he dicho que mi edificio preferido aquí es el Chrysler pero debo retractarme. Digamos que mi "rascacielos" preferido es el Chrysler. Pero el edificio Schwarzman es, especialmente por dentro, tal vez el lugar más bonito que haya visto después de La Alhambra.
3. El Museo de Historia Natural. Tengo entendido que es el más visitado del mundo. Hay buenas razones, se cuidan muy bien de dar espectáculo. Si uno tiene un poco de paciencia también puede aprender un montón, pero hay que pasar al menos un día en cada sala, es inabarcable.
4. La catedral de San Juan el Divino (St. John the Divine, por si acaso). Entre todos los templos católicos que hay aquí (St. Peter, St. Paul, Trinity, para nombrar los más famosos), este es de lejos el más impresionante. Cuando entré estaba ensayando el coro: sentí como si todos los integrantes del coro se me pararan sobre el pecho.
5. El inevitable capítulo académico. Estoy realmente muy emocionado con los textos y autores que he ido conociendo. Podría dedicar un blog a eso (¿lo haré?). Por ahora me interesa registrar enfáticamente que he descubierto a mi antropólogo contemporáneo favorito: David Graeber. Lo conocí gracias a este genial artículo http://bit.ly/goqgGM y he seguido leyéndolo con cada vez más admiración y gusto. Fragments of an anarchist anthropology es simplemente una joya. Estoy empezando a recomendárselo a cualquiera en el negocio académico que se me cruce por delante.
6/2/12
Semana del 30 de enero al 5 de febrero
1. El campus de Columbia. Es realmente impresionante. Aunque debo decir que es también apabullante, incluso violento; me costó acostumbrarme a la idea de que se trata de una universidad y no de un palacio de gobierno. Parece que la idea es hacer sentir a los académicos, efectivamente, como mandatarios. Los trucos del imperialismo académico.
2. El ferry que lo lleva a uno de Manhattan a Staten Island (gratis). El paso por Ellis Island parece reproducir esa imagen clásica, muy cinematográfica, del inmigrante de principios del siglo pasado. Cuando el ferry estuvo suficientemente lejos para darnos una vista general de la apiñada Manhattan, pensé en lo absurdo que es que hayan construido esta ciudad atestada de rascacielos en una isla tan pequeña.
3. Pido excusas por la cuña académica, pero tengo que decir que estoy descubriendo nuevos y excelentes autores aquí (estoy tomando un seminario de antropología económica): Chris Gregory, Don Robotham, el propio Michael Blim (mi profesor).
4. Hay un claro interés en esta ciudad por preservar pequeños parques por todas partes (sin hablar del gigantesco Central Park). No hay nada como sentarse en uno de esos parques a mirar pasar gente. Creo que mi preferido es el que hay frente al City Hall.
5. El ajedrez. Siempre. Ha sido una afortunada casualidad que a Paul le guste tanto también (y es genial esa universalidad del juego). El jueves jugamos una partida tan buena que sentí ese vértigo que sentía hace tiempo, cuando jugaba mucho mejor, como de asomarse a algo tremendamente bello, intuírlo en una posición del tablero, en una jugada.
2. El ferry que lo lleva a uno de Manhattan a Staten Island (gratis). El paso por Ellis Island parece reproducir esa imagen clásica, muy cinematográfica, del inmigrante de principios del siglo pasado. Cuando el ferry estuvo suficientemente lejos para darnos una vista general de la apiñada Manhattan, pensé en lo absurdo que es que hayan construido esta ciudad atestada de rascacielos en una isla tan pequeña.
3. Pido excusas por la cuña académica, pero tengo que decir que estoy descubriendo nuevos y excelentes autores aquí (estoy tomando un seminario de antropología económica): Chris Gregory, Don Robotham, el propio Michael Blim (mi profesor).
4. Hay un claro interés en esta ciudad por preservar pequeños parques por todas partes (sin hablar del gigantesco Central Park). No hay nada como sentarse en uno de esos parques a mirar pasar gente. Creo que mi preferido es el que hay frente al City Hall.
5. El ajedrez. Siempre. Ha sido una afortunada casualidad que a Paul le guste tanto también (y es genial esa universalidad del juego). El jueves jugamos una partida tan buena que sentí ese vértigo que sentía hace tiempo, cuando jugaba mucho mejor, como de asomarse a algo tremendamente bello, intuírlo en una posición del tablero, en una jugada.
30/1/12
Semana del 23 al 29 de enero
1. Ha sido una semana vertíginosa, en la que he visto y experimentado más de cinco cosas que había querido ver o hacer hace tiempo, de modo que va a ser dificil hacer este top. Sin embargo, sé bien por dónde empezar: lo que prefiero por encima de todo es a Claudia, a mi familia, a mis amigos, y la sensación de estar en Casa.
2. Como era previsible, he pasado horas en Barnes & Noble. Lo mejor es que uno puede, efectivamente, pasar horas allí, sentarse y hasta leer un libro completo sin comprarlo (si es suficientemente descarado, lastimosamente yo no lo soy). Me he controlado y voy anotando en una libreta lo que quisiera comprar.
3. El Metropolitan Museum. Es realmente inconmensurable. De lo visto hasta ahora, lo mejor ha sido la colección de mobiliario del siglo XVIII. La verdad es que pienso pasar varios días allí, tal vez acampar.
4. Al fin estoy leyendo The invention of solitude, de Paul Auster. Quería leerlo desde hacía rato, pero ahora se me ocurre que este fue precisamente el mejor momento para hacerlo. Suele decirse que este libro sintetiza de algún modo la obra completa de Auster, sus principales temas y preguntas. Es porque son, de hecho, temas y preguntas que nos obsesionan a todos y que no sabemos articular con la inteligencia y la precisión con que lo hace Auster.
5. He caminado febrilmente y se me ocurren muchos lugares e imágenes para citar. Pero sólo para nombrar, por el momento, un área muy general, diré que ya he elegido mi lugar preferido aquí: El Midtown Manhattan: ese era el New York que me habían prometido toda la vida.
2. Como era previsible, he pasado horas en Barnes & Noble. Lo mejor es que uno puede, efectivamente, pasar horas allí, sentarse y hasta leer un libro completo sin comprarlo (si es suficientemente descarado, lastimosamente yo no lo soy). Me he controlado y voy anotando en una libreta lo que quisiera comprar.
3. El Metropolitan Museum. Es realmente inconmensurable. De lo visto hasta ahora, lo mejor ha sido la colección de mobiliario del siglo XVIII. La verdad es que pienso pasar varios días allí, tal vez acampar.
4. Al fin estoy leyendo The invention of solitude, de Paul Auster. Quería leerlo desde hacía rato, pero ahora se me ocurre que este fue precisamente el mejor momento para hacerlo. Suele decirse que este libro sintetiza de algún modo la obra completa de Auster, sus principales temas y preguntas. Es porque son, de hecho, temas y preguntas que nos obsesionan a todos y que no sabemos articular con la inteligencia y la precisión con que lo hace Auster.
5. He caminado febrilmente y se me ocurren muchos lugares e imágenes para citar. Pero sólo para nombrar, por el momento, un área muy general, diré que ya he elegido mi lugar preferido aquí: El Midtown Manhattan: ese era el New York que me habían prometido toda la vida.
22/1/12
Semana del 16 al 22 de enero
1. Otra semana de despedidas. Me conmovió especialmente la que organizaron en la oficina. Estaban muchas personas que admiro cada vez más, y me sentí muy honrado por su interés y su cariño. Desde ya estoy pensando en las reuniones del regreso.
2. Me gusta ver desde sitios altos (pero seguros). Puedo pasar horas viendo a la gente moviéndose en la calle, siguiéndolos con la mirada. Una afición derivada de algún modo de la anterior: ver funcionar una ciudad. Ver la coreografía increíble de los carros, las personas, las cosas. Que una ciudad, esa gran máquina, ese gran organismo, funcione, me sigue pareciendo casi milagroso.
3. García, de José Luis Rugeles http://www.imdb.com/title/tt1708133/ Aunque algunas actuaciones no son convincentes (especialmente la de Margarita de Francisco), el guión es bueno y arriesgado, y el tratamiento fotográfico es mejor: los paisajes del sur de Bogotá son tratados con una delicadeza que no puede ser sino amor.
4. Paraíso travel, de Simón Brand http://www.imdb.com/title/tt0475860/ Es un muy buen guión, que aprovecha la clásica tensión de la pérdida y la búsqueda. Me gustó. Semana de películas colombianas.
5. El reino de este mundo, de Alejo Carpentier. Estaba tratando de no leer en español por estos días pero quise ojear esta novela corta y terminé por leerla completa. Nunca había leído a Carpentier, sólo sabía que se le acusa de ser muy barroco (o se le halaga por ser buen barroco). De acuerdo: su retórica barroca atrapa, aunque puede ser cargante.
2. Me gusta ver desde sitios altos (pero seguros). Puedo pasar horas viendo a la gente moviéndose en la calle, siguiéndolos con la mirada. Una afición derivada de algún modo de la anterior: ver funcionar una ciudad. Ver la coreografía increíble de los carros, las personas, las cosas. Que una ciudad, esa gran máquina, ese gran organismo, funcione, me sigue pareciendo casi milagroso.
3. García, de José Luis Rugeles http://www.imdb.com/title/tt1708133/ Aunque algunas actuaciones no son convincentes (especialmente la de Margarita de Francisco), el guión es bueno y arriesgado, y el tratamiento fotográfico es mejor: los paisajes del sur de Bogotá son tratados con una delicadeza que no puede ser sino amor.
4. Paraíso travel, de Simón Brand http://www.imdb.com/title/tt0475860/ Es un muy buen guión, que aprovecha la clásica tensión de la pérdida y la búsqueda. Me gustó. Semana de películas colombianas.
5. El reino de este mundo, de Alejo Carpentier. Estaba tratando de no leer en español por estos días pero quise ojear esta novela corta y terminé por leerla completa. Nunca había leído a Carpentier, sólo sabía que se le acusa de ser muy barroco (o se le halaga por ser buen barroco). De acuerdo: su retórica barroca atrapa, aunque puede ser cargante.
15/1/12
Semana del 9 al 15 de enero
1. Un librito (una especie de manual) de historia y geografía de los Estados Unidos: USA, the land and the people. Siempre he estado interesado por la historia gringa, pero nunca había hallado una fuente tan clara, precisa y bien informada. He estado asombrado toda la semana con asuntos como la expedición Lewis-Clark (1804), o la construcción del Canal Erie (1825).
2. En un registro muy distinto, vengo leyendo hace un par de semanas Imperfect garden, the legacy of humanism, de Tzvetan Todorov. ¡Qué bueno es Todorov! Qué abarcador, qué inteligente. Uno de los grandes pensadores de la teoría cultural, todavía poco leído, quizá por su pasado de crítico literario. Si quieren comprobarlo ojeen Imperfect garden, o la que quizá es su mejor obra hasta ahora: Life in common, an essay in general anthropology.
3. Empezaron las despedidas. Han sido varias, muy distintas entre sí, pero todas entrañables a su modo: el jueves en Kaaba, el viernes en Tamy, el sábado en Mirandela y en el apartamento, el domingo en Funza.
4. La lectura que Luis Eduardo hace de las películas de Hitchcock. Y de muchas otras, claro, pues Luis Eduardo es un excelente espectador y, diría, pensador del cine; pero sobre todo de las de Hitchcock, que le apasionan de un modo que (infortunadamente) ya no parece de esta época. Esta semana llegó a la oficina con una copia de Marnie, asombrado porque a mí no me había gustado: me convenció con la lectura de un par de escenas de que se trata de una obra maestra que no supe ver. Ahora tendré más respeto por Hitchcock.
5. Google Maps. No soy de los que van aplaudiendo cada gadget tecnológico que aparece, de hecho Google Maps es ya cuento viejo, pero estos días de planes se me ha revelado como imprescindible y asombroso.
2. En un registro muy distinto, vengo leyendo hace un par de semanas Imperfect garden, the legacy of humanism, de Tzvetan Todorov. ¡Qué bueno es Todorov! Qué abarcador, qué inteligente. Uno de los grandes pensadores de la teoría cultural, todavía poco leído, quizá por su pasado de crítico literario. Si quieren comprobarlo ojeen Imperfect garden, o la que quizá es su mejor obra hasta ahora: Life in common, an essay in general anthropology.
3. Empezaron las despedidas. Han sido varias, muy distintas entre sí, pero todas entrañables a su modo: el jueves en Kaaba, el viernes en Tamy, el sábado en Mirandela y en el apartamento, el domingo en Funza.
4. La lectura que Luis Eduardo hace de las películas de Hitchcock. Y de muchas otras, claro, pues Luis Eduardo es un excelente espectador y, diría, pensador del cine; pero sobre todo de las de Hitchcock, que le apasionan de un modo que (infortunadamente) ya no parece de esta época. Esta semana llegó a la oficina con una copia de Marnie, asombrado porque a mí no me había gustado: me convenció con la lectura de un par de escenas de que se trata de una obra maestra que no supe ver. Ahora tendré más respeto por Hitchcock.
5. Google Maps. No soy de los que van aplaudiendo cada gadget tecnológico que aparece, de hecho Google Maps es ya cuento viejo, pero estos días de planes se me ha revelado como imprescindible y asombroso.
Etiquetas:
Academia,
Cine,
Literatura
9/1/12
Semana del 2 al 8 de enero
1. Insisto: The tree of life. E insisto porque después de luchar con la redacción de una cantidad de ideas confusas, finalmente terminé la prometida reseña: http://bit.ly/A3R356
2. Sherlock Holmes, a game of shadows http://www.imdb.com/title/tt1515091/ Ya había anotado aquí que me gustó mucho la primera película de esta saga. Esta segunda tal vez me ha gustado un poco más. Esta era la saga que necesitaba Guy Ritchie para rehabilitarse como el gran director que es. Tiene muchos aciertos: la combinación de acción pura y dura con juegos de habilidad mental, el casting, la dirección de arte, los diálogos ingeniosos (que mucha falta le hacen al cine actual).
3. La versión impresa de El Espectador, el único periódico serio que hay en este país. Pero recalco: la edición impresa. Los criterios de edición de la versión digital son, como en todos los medios digitales, grotescos.
4. Computador portátil nuevo. Hace años no usaba uno. Es increíble el poder fetichista de los aparatos electrónicos. Son los objetos mágicos de la contemporaneidad.
5. El cumpleaños número 65 de David Bowie (el 8 de enero), fue una buena oportunidad para oír de nuevo, con atención, algunos de sus discos, y sorprenderme de nuevo con ellos.
2. Sherlock Holmes, a game of shadows http://www.imdb.com/title/tt1515091/ Ya había anotado aquí que me gustó mucho la primera película de esta saga. Esta segunda tal vez me ha gustado un poco más. Esta era la saga que necesitaba Guy Ritchie para rehabilitarse como el gran director que es. Tiene muchos aciertos: la combinación de acción pura y dura con juegos de habilidad mental, el casting, la dirección de arte, los diálogos ingeniosos (que mucha falta le hacen al cine actual).
3. La versión impresa de El Espectador, el único periódico serio que hay en este país. Pero recalco: la edición impresa. Los criterios de edición de la versión digital son, como en todos los medios digitales, grotescos.
4. Computador portátil nuevo. Hace años no usaba uno. Es increíble el poder fetichista de los aparatos electrónicos. Son los objetos mágicos de la contemporaneidad.
5. El cumpleaños número 65 de David Bowie (el 8 de enero), fue una buena oportunidad para oír de nuevo, con atención, algunos de sus discos, y sorprenderme de nuevo con ellos.
5/1/12
Semana del 26 de diciembre al 1 de enero
1. La desconexión sin concesiones que implican los viajes a Tibirita. Los días parecen más largos y productivos, y estas largas sesiones frente al computador parecen absurdas, irreales.
2. Viajar a Tibirita es literalmente como viajar en el tiempo. De entre las largas caminatas que hice allí esta temporada recordaré siempre la más larga, al lugar más radicalmente aislado del Municipio, las veredas de Soatama y Socoatá; me sentí allí como en otro mundo, en el siglo XVIII o XIX, algo realmente alucinante.
3. Ese pozo sin fin de pequeñas historias que es la familia extensa. No me cansaría nunca de recomponer esa serie infinita de recuerdos, fantasías, intrigas, sacrificios, tonterías, parábolas. Oir con atención a mis numerosos primos, tíos y etcétera, ha sido siempre más interesante (y emotivo) que cualquier libro o película.
4. Antes de salir de viaje vi varias películas. Recomiendo especialmente dos: La boda de Rachel, de Jonathan Demme http://www.imdb.com/title/tt1084950/ Una de esas pesadillas familiares concentradas en una reunión (del tipo Celebración, de Thomas Vintenberg). Muy bien lograda, sin excesos patéticos. Creí que nunca diría esto, pero la actuación de Anne Hathaway es increíble.
5. Y Benjamín en Tecnicolor, de Juan David Gil y Ángela Tobón http://benjamin.maquinaespia.com/ Un corto ganador (muy merecido) de varios premios, que me dejó impresionado por la calidad de todo, desde el guión hasta la posproducción. Me quedo esperando con emoción algún largometraje de estos jóvenes directores, que con suerte liderarán una nueva generación de cineastas colombianos. Muy pero muy recomendable este corto.
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