1.
Malandanza, de Alejandro Florez y Tibaguí. Desde que oí por primera vez
Meleyolamente quedé sorprendido con la propuesta de Florez: cuerdas andinas y jazz contemporáneo.
Malandanza me ha parecido un álbum más robusto, aunque tal vez un poco impersonal (
Meleyolamente fue hecho en dúo con Ricardo Gallo, mientras que
Malandanza es una colaboración con el cuarteto Tibaguí). En todo caso, un trabajo muy recomendable.
2. Uno de los ensambles del departamento de música de la Universidad Central, el Paradise Ensemble. Los escuché el jueves en un evento institucional y suenan muy pero muy bien. Hacen jazz casi exclusivamente con marimbas. En un momento tocaron algo de Pat Metheny y fue de un virtuosismo increíble.
3.
La dinámica del capitalismo, de Fernand Braudel. Estoy tomándome cada vez más en serio el análisis histórico en mi trabajo de doctorado. Braudel ha logrado hacer ese empeño más interesante y hasta divertido. Recomiendo mucho este pequeño libro, que en sus pocas páginas es capaz de ponernos a dudar sobre vacas sagradas de la teoría social como, digamos, Weber.
4. Otra vez Usain Bolt. Esta semana hizo la mejor marca del año en 100 metros (9.76 seg.). No sobra recordar que, a sus 25 años, ya ha sido tres veces campeón olímpico y cinco veces campeón mundial, y ostenta un escandaloso record en los 100 metros (9.58) que deprime a cualquiera respecto de su propia condición física.
http://www.youtube.com/watch?v=u18_-87Pb6U
5. Cinco partidas de ajedrez con Carlos. Llevamos ya más de diez años jugando ajedrez, aunque cada vez con menos frecuencia, y el juego siempre nos trae alguna sorpresa, alguna nueva prueba de perfección y de belleza. Es bueno recordar de vez en cuando este juego infinito.